sábado, 1 de enero de 2011

TOROS ES TORTURA





«No me creeré que el toro de lidia existe gracias a que lo inmolan con arte. Es algo como si San Jorge librara a la doncella del dragón para violarla él mismo».

MANUEL GUTIÉRREZ ARAGÓN, director de cine e ilustre aficionado a las corridas.



LA NUEVA ESPAÑA / OVIEDO
Torturas legales

MARGARITA PATO TELLADA.-Avilés

«La tauromaquia es el banal arte de torturar y matar animales en público. Traumatiza las mentes sensibles y agrava el estado de los neurópatas, atraídos por estos espectáculos». Informe de la UNESCO, 1980

«No hay mayor monstruo que aquél que mata lo que ama» (O dice amar). Pedro CALDERÓN DE LA BARCA

El 17 de agosto fue publicada en este diario una entrevista con la experta en tauromaquia Pilar González del Valle, marquesa de la Vega de Anzo. Cuando el periodista afirmaba que los antitaurinos denuncian la parte sangrienta de la fiesta, ella responde categóricamente: «Ni mucho menos. Es algo absolutamente cultural». Pues la UNESCO (máxima autoridad mundial en materia de cultura) dictaminaba en 1980 que «la tauromaquia es el banal arte de torturar y matar animales en público. Traumatiza las mentes sensibles y agrava el estado de los neurópatas, atraídos por estos espectáculos?». Señora marquesa, también es algo «absolutamente cultural» la extirpación del clítoris a las niñas africanas y nosotros lo vemos como una aberración. La cultura es aquello que contribuye a volver al ser humano más sensible. La crueldad que humilla y destruye por el dolor jamás se podrá considerar cultura. Dice también doña Pilar González que «los toros son una tradición desde tiempos ancestrales», pero ¿desde cuando la violencia y la destrucción son dignas de perpetuamiento histórico? También le preocupa a la marquesa que «sin el toro de lidia 500.000 hectáreas no servirían para nada». Pues pueden colocar en ellas placas solares o algo constructivo, y si de todas formas ya no servirían para nada, ¿sabe cuántas hectáreas de tierras han quedado inservibles en los pueblos españoles tras la emigración a las ciudades en busca de una vida mejor? El progreso hizo que muchas tierras de cultivo hoy ya no sirvan para nada y el progreso (que no admite tortura gratuita a un animal) hace que todas esas hectáreas de las que usted habla dejen de ser el macabro lugar donde los toros están condicionados desde su nacimiento para representar, junto con el caballo, este fatídico guión dividido en «tres suertes» en las que unos diestros (para otros siniestros) acosan y castigan a un noble toro manipulado y traicionado con arpones que muere ahogado en su propia sangre, con los pulmones destrozados por la espada o apuntillado con un puñal con el que intentan seccionarle la médula espinal. Señora Pilar González, en la última corrida de la feria de Begoña, el quinto toro después de 14 descabellos fue matado a tiros, pero no pasó nada, simplemente fue una mala faena, pero que proporcionó al toro un sufrimiento indescriptible que usted jamás hubiera podido soportar. También dice la marquesa de la Vega de Anzo que «el toro es un ser maravilloso que debemos proteger», pero Calderón de la Barca decía que «no hay mayor monstruo que aquél que mata lo que ama».
Hoy miles de especies se extinguen diariamente y, por ejemplo, al lince no hace falta torturarlo para protegerlo. ¿Usted cree que cuando el pobre animal chorrea sangre hasta la pezuña, arponeado y atravesado, vomitando sangre, encharcados los pulmones, se va a acordar de su especie? ¿Cuando te pegan te duele a ti o le duele a tu especie?
También dice Pilar que «para un toro no morir en la plaza es una indignidad». ¿Le resulta digna una muerte larga y agónica donde el griterío incesante te impida encontrar un segundo de consuelo? No es muy digno morir porque acaban de reventar tu bolsa de oxígeno mientras por tu boca sale un caudal de sangre que se une a las babas y el moco que te ha acompañado durante la lidia, y todo eso entre aplausos. Señora Pilar, en el caso de que los toros pudieran hablar dirían que les dejaran en paz. No es muy digno cuando, ya inmóvil en el suelo, sientes cómo te rebanan las orejas hasta desprenderlas de la cabeza, donde siempre han estado desde que recuerdas. A veces le pasa lo mismo al rabo. Ahora sólo puedes desear morir antes de llegar al desolladero, pero a veces el destino es tan cruel que ni siquiera eso sucede. Si usted hubiera nacido toro tendría el honor de haberse convertido en la protagonista de una historia de pasión, de identidad cultural, de negocio. Todo esto puede parecer sugerente, pero el hecho de que ninguna de las personas que leen estas líneas daría su consentimiento para cambiarse por él da, cuando menos, que pensar. Señora Pilar, las corridas de toros son salvajes y repugnantes, y dan la oportunidad de deleitarse y enriquecerse con esta aberración.


http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008090700_74_673175__CartasalDirector-Torturas-legales













POR FAVOR: LEAN ESTE ARTÍCULO. En el mismo los aficionados a la tortura taurina admiten que su afición nefasta va en DESCENSO : )









http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080923/53544926339.html

Las corridas de toros van a menos

José Tomás llena y triunfa en las plazas, pero en medio de un paisaje taurino de poco tirón popular | Los jóvenes creen que la fiesta de las corridas responde a valores del pasado

En los ambientes taurinos andaluces se han encendido las luces de alarma ante el dato de que el número de corridas y novilladas organizadas en los seis primeros meses de este año ha caído en Sevilla, tierra taurina por antonomasia, un 44%. El éxito de las grandes ferias, con José Tomás en el candelero, está enmascarando una bajada incipiente de la afición al toro.

En Huelva esta caída es del 27%, en Almería el 24% y en Córdoba y Cádiz, el 13%. Sólo Málaga y Granada salvan el cartel con ascensos del 27% y el 19%, mientras Jaén se mantiene. Si se cuentan sólo las corridas, el descenso en Andalucía es del 32% y las novilladas con picadores, un 64% menos que en el primer semestre del 2007. Sólo suben los "festejos populares", denominación que engloba encierros y suelta de vaquillas, lo más alejado del toreo considerado como arte y cultura. El toro como desfogue.

Lo que ha dejado perplejos a muchos es el descenso del 44% de Sevilla. ¿Crisis económica? ¿Menos afición? Para los taurinos, la causa es la crisis, aunque en esas fechas los nubarrones económicos aún no habían aparecido. Para los antitaurinos -es difícil dar con alguien a quien los toros deje indiferente-, lo que ocurre es que la afición escasea y, salvo las grandes ferias -Abril en Sevilla, San Isidro en Madrid, San Fermín en Pamplona, Fallas en Valencia…-, muchos festejos se organizan no porque exista una demanda real, sino porque la crean los ayuntamientos con su oferta.

Sin el impulso de las administraciones, sin las grandes ferias, a las que muchos van más en busca de notoriedad que por afición, y sin turistas, la fiesta nacional estaría en trance de extinción.

La tragedia del mundo taurino es que los jóvenes le están dando la espalda. Unos, por sensibilidad hacia los animales, otros porque eligen formas menos tradicionales de ocio.

El presidente del Consejo Andaluz de la Juventud, Francisco Jesús Pérez, cree que la fiesta de los toros genera "más rechazo que atracción entre los jóvenes" porque responde a "valores del pasado". Pérez es incapaz de hallar en su entorno a un joven aficionado. El único es su abuelo. Que los tendidos de las plazas pinten canas tiñe de negro el futuro de los festejos.

Para constatar esa realidad, un experto en el mundo taurino sugiere hacer la siguiente prueba. Pregunte a cualquiera que tenga menos de 40 años si sabe lo que es un pase de pecho, una verónica o la suerte de varas. Pídale que enumere nombres de toreros, y si conoce más de tres, probablemente uno será el diestro de moda - José Tomás hoy- y los otros serán más conocidos por sus bodas y escándalos de papel cuché que por sus hazañas en el ruedo.

La primera sorprendida por el descenso de festejos es Macarena Bazán, directora general de Espectáculos de la Junta de Andalucía, departamento que elabora las citadas estadísticas oficiales. "No creo que la caída se deba a la situación económica, porque los datos se refieren al periodo anterior a la percepción de crisis.

Puede que esté bajando la afición a los toros, sobre todo entre los jóvenes, y eso, nos guste o no, es así". A la Junta no le gusta que desciendan las corridas, porque aportan beneficios económicos por el turismo. La directora general de Espectáculos asegura que trata de impedir otro tipo de festejos (encierros, toros embolados…) en los que el animal se ve sometido a "sufrimientos innecesarios". Su departamento destina este año 1,3 millones de euros a subvencionar las 21 escuelas taurinas que existen en Andalucía y a rehabilitar plazas.

En la primera mitad del año se han organizado en Andalucía 354 festejos taurinos, la mayoría de ellos en Málaga (76), donde pesa el turismo de la Costa del Sol. Muy lejos se queda la provincia de Sevilla, con 41 festejos, la mitad de ellos concentrados en las dos semanas de la Feria de Abril. En Granada ha subido el número de festejos por la inauguración de las plazas de Motril y Atarfe, ambas municipales y vinculadas a nuevos centros comerciales.

El empresario de la Maestranza de Sevilla, Ramón Valencia, relativiza los datos y dice que el número de espectáculos no es ni alto ni bajo. "En cualquier caso, más espectáculos que el Teatro Real de Madrid ofrece en su temporada y más partidos de fútbol que se celebran en el Nou Camp" en toda la Liga. Ramón Valencia dice que él no ha notado ningún descenso, aunque reconoce que hay un declive de público en los festejos taurinos "menores", novilladas y becerradas, atribuible a la crisis, no a la falta de aficionados. José Tomás llena y triunfa en las grandes plazas, pero en un paisaje taurino con poco tirón popular.

Sin embargo, los datos oficiales indican que el descenso mayor se produce precisamente en las corridas de toros, un dato que resalta aún más si se compara con lo ocurrido en los últimos diez años.

Fuentes de la Junta de Andalucía reconocen que la pasada tendencia al alza se debía, más que a la existencia de un público aficionado, al intento de muchos ayuntamientos de hacer atractivas las fiestas locales. "Ahora se nota que los ayuntamientos están económicamente asfixiados", indica esa fuente. Francisco Garrido, portavoz de Los Verdes, sostiene que, "desde los años 40, el fútbol se ha comido a los toros".

No hay comentarios:

Publicar un comentario